
El 5 de octubre tuvimos una presentación en la Parroquia de San Francisco con motivo de las actividades organizadas por la feria del Patrono, que por cierto es el Patrono de la Ciudad.
Fue una presentación hermosa en el patio del exconvento, con sus contratiempos (como todas) y con la sensibilidad desbordando.
Siempre hay cosas que suelen hacer difíciles (solo por no encontrar una palabra más adecuada) este tipo de eventos o cualquiera en el que se haya que estar al cien para entregar todo de sí. Que si los micrófonos nos desgracian los efectos vocales, sobre todo si no estan bien ecualizados y no tenemos nada para escucharnos a nosotros mismos; que si es un lugar al aire libre; que si hay eventos a la par del nuestro que crean una mezcolansa de sonidos (algo medio popular en el parque y una misa de quince años a esa hora, en la que generalmente no hay misas); que si el viento nos vuela las hojas que no pudimos enganchar con nada; que si los nervios; que si el sentimentalismo.... En fin...
Tantas cosas previas y durante... pero al final un hermoso repertorio: Al alba venid, Fata la parte, Amor vittorioso, Te quiero, Din dirin din, Chacona, Cucu cucucú, Mas vale trocar, Contraponto bestiale... y otras más que por el momento se me escapan.
Las cosas previas fueron las de ensayar desde el mismo día de la cremación de Francisco y durante toda la semana... las carreras de todos, sobre todo de Wilbert que estaba de viaje, para llegar... la organización... la sensibilidad en la que nos encontrábamos todos...
Pero, como siempre, la presencia de algunos familiares y amigos, incomparables tesoros para todos nosotros. Y al final, una hermosa presentación, dedicada a Francisco.
Prometo compartir el material que haya, sólo déjenme rescatarlo con el camarógrafo y fotógrafo oficial. Por lo pronto les dejo una sola foto que nos tomó esa misma noche para una hermosa publicidad y la màs clara de unas que me mandaron por mail.