
Hoy es un día muy especial... el de todos los niños!!!!
Siempre he considerado que no es necesario un día en particular para reconocer a una persona y demostrarle la importancia que tiene, sin embargo días son la ocasión de recordar y demostrárselo, si es que lo olvidamos en el transcurso de lo cotidiano.
En mi papel como tía, así como en mi labor como docente, he tenido muchas experiencias con los niños, las cuales me han ayudado a valorarlos enórmemente.
La semana pasada tuve una anécdota con uno de mis alumnos, el cual llevaba como dos semanas sin asistir a clases y cada vez que le preguntaba a su hermano por él (que también es mi alumno) me decía que no quería ir.
Le hice una visita a su casa y cuando le dijo su mamá que me encontraba yo ahí, salió corriendo y ante el grito asombrado de ¡Maestra! me abrazó con fuerza.
Después de un rato de insistencia para que me dijera por qué no iba a la escuela me dijo (cuando se fue la mamá) que se portaba mal, me hacía enojar y era un mal estudiante, entonces me percaté de algunas lágrimas rodando por sus mejillas. Lo cuestioné sobre algunas cosas y al final le pregunté que si sabía que yo lo quería, a lo que me respondió que sí y levantando la mano me prometió regresar a la escuela el lunes siguiente. Al llegar el lunes, me lo encontré ahí, con corbata y todo, saludándome con cordialidad y cariño, dándome otro abrazo.
Yo tengo muy pocos recuerdos de mi infancia pero, con seguridad, tengo muy presentes los rostros de las maestras y otras personas que han dejado una huella muy marcada en mi existencia.
Después de hechos como estos, me reitero mi personal promesa de hacer el esfuerzo, día con día, de dejar una buena huella en la memoria de mis alumnos para que en el futuro me recuerden con cariño y positividad, no con tristeza y dolor.
La próxima vez que vaya con mis amigos a un restaurante y me percate que instintivamente, una vez más, elegimos un lugar alejada del área de juegos infantiles, recordaré este día con gratuidad.
Besos de hadas
